Befrijdings-festival Fryslân
5 de mayo, 2005

 

       El domingo 5 de mayo partimos con nuestra mesa directiva a Leeuwarden, en el norte de Holanda, para el Befrijdings-festival Fryslân.

       Un festival musical muy grande con muchos artistas en varios escenarios, todo para festejar el día de la liberación de Holanda, el fin de la segunda guerra mundial. En los diferentes podios, esparcidos por todo el centro de la ciudad, el público pudo disfrutar de una gran variedad de géneros musicales de todo el mundo. 

       A Carolina de Holanda y el Mariachi Los Tarascos les tocó actuar en el Prinsentuin, en un podio histórico permanente en el parque de la ciudad, de gran belleza arquitectónica con un estilo clásico.

       Antes de salir a actuar, estuvimos presentes en los ensayos en un edificio cerca del podio. También los otros grupos participantes estaban ensayando, lo cual creó un ambiente de hermandad entre los músicos de diferentes países del mundo, una experiencia muy interesante para nosotros, que comprobó que la música sí logra hermanar. 


5 Mayo, 2005

       El Mariachi Los Tarascos bajo la dirección del joven talentoso violinista mexicano Pedro Pozos llegó para esta ocasión con los siguientes músicos: Alma Ravelo de México, violín; Ernesto Zamora de Perú, violín; Gerardo''el Chiquillín'' de Jong de Holanda, guitarrón; Cesar Fernández de México, vihuela; Juan Muñoz de México, guitarra; Marc Stroeykens de Bélgica, trompeta; y por supuesto el ya mencionado Pedro Pozos.

       Poco a poco se juntó mas público en el Prinsentuin, y a las 15 horas empezaron Carolina y Los Tarascos con la canción mundialmente conocida 'Cucurrucucu Paloma', seguido por muchas bonitas canciones mexicanas más, como 'Paloma Negra', 'El Cascabel' y 'Cielo Rojo'. Con cada canción Carolina explicaba la letra, el ritmo y su origen. "La música mexicana es muy variada y conoce diferentes estilos con muchas influencias del extranjero", ella platicó los espectadores. 
       En una palabra, fue un concierto muy bonito, exitoso y bien aceptado por el público.

 

 

      

 

© Hans Eversteijn 2005

 a

Regresar

 

 

Fundación Maria de Lourdes
La voz de  México